Duende

Tengo más que presente, en eso que dicen memoria, el momento exacto en que le había tejido ese cangurito.
El duende todavía no se había mostrado ante nuestro ojos, los de ver, claro.
Aunque ya la veíamos.
Así, como se la ve, casi podía verla...
Y ahora la puedo ver, con los ojos, de ver, claro.


carlos dijo
guapa!!!!... y ese trajecito de amor... pordio.
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19 Mayo 2007 | 11:20 AM