De sables y dragones
Un día como hoy, pero un año y un día atrás, se moría mi viejo.
Un día como hoy, pero cinco meses atrás, pisaba por primera vez suelo norteño.
Un día como hoy, pero 745 días atrás, abría aquél, mi primer blog.
Un día como hoy, pero dos años atrás, habitaba mi estómago el mismo dragón, clamando piedad y echando un fuego eterno en signo de protesta por todos los excesos cometidos por quien escribe; el mismo dragón culpable absoluto de que quien escribe, maldito dequeísmo, reciba en sus dulces oídos la célebre frase de "ojalá que te pise un camión"... y todo porque el dragón me impedía moverme del sillón, doblada en dos, jurando y perjurando que ordenaría adecuadamente mis ingestas...
Promesa que no cumplo, por cierto, pero que sigo lanzándole al dragón.
Dragón que sonríe al leer que quien quería lanzarme de frente un Scania, ahora, dos años después, me extraña locamente.
Dragón que sonríe también al escuchar cosas como:
-Me encantaría saber cuántos cayeron y creyeron eso de tu cara de Laura Ingalls...
-Pero si la tengo, ¿o no?
-Sí.
-¿Entonces?
-¿Cuántos?
-Muchos.
Y la besó, al sonido de un "hija de puuuu" que se perdía entre las risas.
Todo dicho en una cama de nadie. Anónima. Huérfana. Bien amortizada, contablemente hablando, claro.
Todo dicho en el marco de un polvo memorable.
Todo dicho sea de paso.



Jaaaaaaaaa dijo
te dijo ojalá que te pise un camión????????????????????????????????????
aplausos che aplausos
29 Mayo 2007 | 10:18 PM